Atenció! Estem renovant el contingut d'aquesta secció. Mentrestant podeu consultar la versió anterior d'aquesta pàgina en aquest enllaç.

Conozcamos a los murciélagos 

¿Cómo es un murciélago?   

Los murciélagos son los únicos mamíferos que han sido capaces de conquerir el medio aéreo. Para conseguirlo han desarrollado una serie de sorprendentes adaptaciones que les han conferido un aspecto muy singular y unas habilidades más allá de nuestra comprensión: pueden volar, descansan cabeza bajo y se orientan en la oscuridad más absoluta.

Desafortunadamente estos atributos, junto con su hábito de buscar refugio en las profundidades de la tierra, han favorecido que se les considere, hasta tiempos recientes, mensajeros del mismo diablo y portadores de todos los males, por lo que aún, hoy en día, son perseguidos, rechazados y ampliamente incomprendidos.


La ilustración permite observar como se han modificado las extremidades anteriores, alargándose extraordinariamente los dedos, que están unidos por una fina membrana dérmica, denominada patagio. La cola y las patas también están unidas por la misma manera. Otro rasgo singular es la existencia de una pequeña segunda oreja denominada trago, que está relacionada con el sistema de ecolocalización que utilizan los murciélagos para orientarse.


La diversidad de formas

Existen cerca de 1300 especies de murciélagos que se distribuyen por todas las regiones templadas y cálidas del planeta. Lógicamente, la diversidad de formas, costumbres y medidas es enorme: en los trópica del viejo mundo encontramos los zorros voladores, enromes animales frugívoros de más de un metro de envergadura; al Centro y Sud América los conocidos vampiros que, efectivamente, se alimentan de sangre de otros animales; existen especies que se alimentan de néctar y otras que son capaces de cazar incluso pájaros, sólo por decir algunos ejemplos.


En Cataluña, así como en el resto de Europa, sólo están representadas tres de las 17 familias que existen, formados por animales estrictamente insectívoros de pequeño y mediano tamaño. Son los rinolófidos, o murciélagos de herradura, los verspertiliónidos, o murciélagos típicos, y los molóssidos, o murciélagos rabudos.

La ecolocalización

Uno de los aspectos más sorprendentes de los murciélagos es su capacidad de ecolocalizar, es decir, para orientarse mediante sonidos que emiten ellos mismos, los ecos de los cuales les dan información precisa de dónde se encuentran los obstáculos y también, sus presas. Podríamos afirmar, pues, que son capaces de "ver" con las orejas.

Pese las creencias populares, los murciélagos no son ciegos. Tienen unos ojos bastante pequeños que les permiten, cuando hay suficiente luz, percibir el mundo en blanco y negro.

La mayor parte de las especies emiten los gritos de ecolocalización a frecuencias tan altas que resultan totalmente inaudibles para el hombre. Es el que se denomina ultrasonido. Algunas especies de tamaño más grande, pero, emiten por debajo de nuestro límite auditivo, situado entre los 18 y 29 kHz, por lo que sus gritos nos resultan audibles.

Para poder estudiar y reconocer a los murciélagos en su hábitat, dónde generalmente pasa desapercibidos, se graban sus gritos con aparatos sofisticados conocidos como detectores de ultrasonidos, y se analizan para poder obtener una representación gráfica como la que se ilustra, denominada sonograma, que nos permiten diferencias unas especies de otras, pues cada una emite un tipo distinto de grito.

Descubre todo lo que se esconde detrás del fascinante mundo de los ultrasonidos visitando el apartado de el Biosonar.